CUANDO YO ME VAYA...
Para mis dos hijas, dejo correr estos versos,
para mi gran amor: Rina y Anamar,
que aprendieron que en la vida hay que remar,
superando obstáculos y reversos.
Cuando yo me vaya, no quiero que lloren,
ni derramen pesares frente a mi féretro,
recuerden nuestro que fue un cetro
de principios y buenos tiempos, valoren.
Creo que pude mitigar sus decepciones,
dándoles confianza con una amistad especial
sin cruzar límites de la relación
maternal,
ante los planteamientos, fraguamos
soluciones.
Si en Maracaibo me despido, piensen en el cielo,
en Buenos Aires, seré rayo de sol en invierno,
en los días que necesiten abrigo del calor materno
Allí estaré cuidándolas desde el mundo paralelo.
Recuérdenme en las festividades de navidad,
en Sabaneta de Palmas, en las
noches playeras.
seré esas brisas refrescantes costeras,
el aroma de un café saboreado con tranquilidad.
No deseo lágrimas, ni drama ni encierro…,
escuchen el Ave María, música que cura,
ordenen una corta, sencilla y cristiana sepultura,
sin apegos, como el inexorable final de un destierro.
Seré el resplandor de la nocturnal linterna,
ante un clamor, estaré atenta y oportuna,
como en el cuento de “La
Mujer que se incrustó en la Luna”,
les daré mi protección a las dos, con mi bendición eterna ¡
Ana Sabina Pirela Paz
10-08-2026
Instagram: anitapirela20
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