¡¡Y YO QUE ME LA SABÍA TODAS!!
“La medida de
la inteligencia es la capacidad de cambiar” Albert Einsteins.
Y yo que me la
sabía todas, descubrí que nada sabía y que
nada supe después, que fue el orgullo
que vencía mi imagen y permanencia… Muchas veces, me caí y no sabía ni cómo
levantarme. De allí, que aprendí que, de las aptitudes o posturas, tampoco se aprende,
entendí que son de nuestras propias reflexiones y de significativas experiencias
lo que va reconstruyendo las perspectivas que moldearán la inteligencia.
Forjamos
falsas creencias, que lo que suceda al otro nos pasará lo mismo, ¡¡mentira!! Las vicisitudes, triunfos, alegrías son el resultado
de lo que hemos aceptado, de lo que te hace bien, sin obligaciones, sin
compromisos ni manipulaciones. Son
nuestras confortables vivencias, lo demás, serán costras de las heridas del
cuerpo que se irán soltando en la medida que se transita el aprendizaje del
vivir y convivir.
¡¡Y yo que me las sabía todas!! pensé que con mis supuestos conocimientos
podía ser casi perfecta, pero fue otro celaje que se me subió a la cabeza y descubrí
que no existe sabiduría cuando el orgullo descarado se adhiere como pegamento,
si antes no se piensa.
¡¡Y yo que me la sabía todas!! y lo que vislumbro ahora, es que fui una apariencia de toga de academia, de estudios, de letras, pero ese ropaje tapaba la esencia , existía un ser que
al desvestirse, poseía un alma de mujer, aun cuerda , capaz de gritar que
en ese mundo de miseria, para
crecer en lo personal, no es lo que se
cree entre tantas ciencias, hay más que
contemplar de lo que sale del discernimiento , que se despierta un día, sin darnos cuenta, y te deja sin vestido, con la toga suelta, y puedas gritar al mundo que cumpliste con tu
conciencia en el cumplimento de tu misión, la que te llenó de esencia y así sigues caminando por esa
senda desierta.
Y ya… ya no necesitas reconocimiento ni aplausos, que
es tu propia validación que da paz a tu mundo consciente, plenitud de armonía y
equilibrio de mente, porque al fin lograste, dentro de tus claroscuros, una luz
crucial que brinda guía al crecimiento personal.
Ana Sabina
Pirela Paz
Correo:
ana.pirela@hotmil.com
Instagram:
anitapirela20
07-08-2026
Me encanta cómo logras despojar al intelecto de los títulos y las apariencias (esa 'toga de academia') para conectar con lo verdaderamente importante: el alma, la conciencia y la paz interior. La transición que describes, desde pensar que 'se las sabía todas' hasta descubrir la ligereza de no necesitar aplausos externos, es un mensaje liberador y muy sabio. Una reflexión impecable sobre el crecimiento personal y la aceptación de nuestras propias luces y sombras.”
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