ACABOSE
Me hice huella de tus pies en la
tierra húmeda,
porque a cada paso que des, soy tú
sendero,
anhelando un final que inútilmente espero,
claras u oscuras estaciones, sin que nada retroceda.
Sueño escuchar el sonar de una campana,
que lejos avizora una improvisada
boda en el templo,
despierto y
grito: ¡se acabó el cielo que contemplo!
observo rosas rojas, en manos de
una mujer sin mañana.
Al imaginarme que en el altar juras amor,
segura, arrebatada saltaré al púlpito, casi
loca,
y trémula sacaré la ostia sacrílega
de tu boca,
y después, abriré mis labios, esos
que silenciaron dolor.
Entonces vomitaré las palabras
que tragó el ayer,
obligada por vergüenza a ponerme
mordaza.
pero hoy no queda en el destino ruta
que traza,
sola una, la inevitable; ¡la de
jamás volver!
Ana Sabina Pirela Paz
Mcbo. Julio 2026.
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